2011-09-19
19/09/2011 Galicia fabricará boyas undimotrices



La empresa Galicia Mar Renovables finalizará en 2012 la construcción de la nave de la localidad coruñesa de Cariño en la que producirá boyas de generación de energía undimotriz, a través de las olas del mar. Cada una de las boyas podrá generar energía de un megawatio por hora, con la que se puede abastecer a unas 1.200 familias al año.


Las instalaciones de Galicia Mar Renovables están situadas en una superficie concedida por Portos de Galicia de unos 5.500 metros. Más de la mitad del terreno ha sido ganado al mar, pero mantiene protecciones y garantías medio ambientales.
La Xunta de Galicia, a través de Portos de Galicia y el Instituto Enerxético de Galicia (Inega), ha ratificado su compromiso con el impulso a esta empresa.

Así lo pusieron de manifiesto los responsables de los entes públicos adscritos a las consellerías de Mar y Economía e Industria. El presidente de Portos, José Juan Durán, y el director del Inega, Eliseo Diéguez, acompañados por la delegada territorial de la Xunta en A Coruña, Belén do Campo, visitaron las obras en el puerto de Cariño junto a Purificación García, alcaldesa de la localidad. Cada boya que se producirá en la empresa tiene una capacidad de generación energética de un megavatio por hora si se registran olas de entre uno y tres metros --que se observan el 70% del año--. Esta producción supone energía suficiente para abastecer en torno a 1.200 familias durante un año.

Las primeras boyas

Pero en las instalaciones de Galicia Mar Renovables, la capacidad productiva será de 25 boyas al año, por turno de trabajo. Las primeras boyas que se realicen se destinarán a abastecer un parque experimental de diez megavatios hora, que está previsto que se instale en la zona marítima próxima a Ferrol. El pasado 12 de julio ya fue fondeado un prototipo de estas boyas en la ría de Ares.

Con este parque experimental bastaría para abastecer a unas 12.000 familias --un número similar al que existe en la ciudad de Ferrol--, con el valor añadido, además, de que con este tipo de energía se reducirían las emisiones de dióxido de carbono en más de 16.000 toneladas.

Según informó la Consellería do Mar, las boyas se ubicarán cerca de la costa, a profundidades de entre 15 y 20 metros. Esto pretende resultar beneficioso para la recuperación de especies marinas, porque el anclaje en el fondo marino a través de bloques de hormigón supondrá la creación de biotipos artificiales en zonas muy dinámicas, desde el punto de vista de la biodiversidad. Así, estos bloques permiten la regeneración de los recursos pesqueros y la atracción de especies de flora y fauna al constituir el refugio ante los depredadores.

 

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